Lens For Ray Ban Glasses

Keith Baumchen, Bomber era espía. Llevó la bandera de la fiesta, del santo y de la carrera loca del hombre y el toro por las cárceles de Irán, las laderas secas de Mongolia, las sabanas de frica. Guardaba para su entierro una túnica naranja que le tejieron los monjes del Tíbet.

Mas tranquila, nos sentamos a esperar que saliera nuestra próximo avión no sin antes tomarme la pastilla para los mareos. En ese rato conocí a una chica de Buenos Aires que viajaba sola a conocer a «su amor virtual», un chico al que solo conocía a través de la pantalla de su computadora pero que en breve lo haría personalmente. Me entretuve mucho mientras me contaba su historia y hasta me olvidé de lo mal que me sentía..

Y no solo en el bebé puede sufrir efectos negativos al bucear estando embarazada. La madre también se arriesga. Las mujeres gestantes están más predispuestas a tener mareos, náuseas y vómitos (sobre todo en el primer trimestre), lo que puede dificultar la respiración bajo el agua y producir accidentes durante el buceo..

Todo partió de una lista de medio centenar de monturas con la idea de desterrar falsos mitos. «Audrey Hepburn jamás llevó unas Ray ban Wayfarer en ‘Desayuno con Diamantes’, a pesar de que era algo que se daba por cierto hasta hace bien poco. El General MacArthur tampoco llevaba Rayban, sino una Shuron», aclara Jorge..

Me baso simplemente en los datos: última gala del balón de oro: Messi, Xavi e Iniesta. Gala para elegir al mejor jugador de la temporada 2010 2011: Messi, Xavi y Cristiano. Cristiano sólo sumó 3 votos, por más de 20 que sumó Xavi. Ni de lejos. Los guipuzcoanos, a pesar de haber cumplido hasta ahora, en cuanto a resultados se refiere, con las exigencias de su calendario, no habían estado en la altura en el juego. Una victoria sufrida ante un Osasuna que, al parecer, va a pasarlo muy mal este temporada, y una goleada en casa contra un Real Madrid al que ni siquiera llegó a hacerle cosquillas son fiel reflejo de que la Real no fluye..

«Navegar es preciso», se atrevía Fernando Pessoa y no se equivocaba. Ver la cordillera, los picos nevados, la arboleda abigarrada que se aferra a las laderas, algunas suaves, otras escarpadas, mientras se dibujan olas espumosas en la superficie del Nahuel Huapi es una experiencia nueva y reveladora. Y los cielos, porque en el sur no hay un cielo sino muchos, celestes, azules, grisáceos, nublados, plomizos, quebrados por haces de luz que atraviesan las nubes y la superficie del agua ahí donde es transparente y profunda..

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